Infección por Helicobacter Pylori

Más que una simple infección.

¿Qué es el Helicobacter Pylori?

Es una bacteria en forma de espiral, identificada por primera vez en 1980, que requiere un medio muy ácido para desarrollarse. La forma de transmisión es fecal-oral u oral-oral.

Se calcula que 2 terceras partes de la población mundial adulta, tiene la infección, siendo el porcentaje más alto en los países en vías de desarrollo. En nuestra experiencia, en la frontera norte de Tamaulipas y frontera sur de Texas, el porcentaje es de un 90%.

Esta bacteria solo afecta a los humanos dañando la mucosa del estómago o donde se encuentra tejido gástrico de forma anormal. La bacteria se ha adaptado para sobrevivir en el estómago, que tiene un medio muy ácido. Posee una potente Ureasa, sustancia que ocasiona ciertos cambios en la superficie del estómago, que protege a la bacteria, pero que genera aumento de la producción de ácido y disminución de los mecanismos de defensa de la mucosa del estómago.

La bacteria por sí sola no ocasiona daño en la mucosa, esto es, si la mucosa gástrica está sana, no genera ningún daño, pero si al llegar la bacteria al estómago, éste se encuentra inflamado o dañado, la bacteria se aloja en la mucosa gástrica y logra permanecer allí por muchos años, causando un daño lento y progresivo.

La infección por H. Pylori no tiene síntomas propios, sino que los pacientes manifiestan los síntomas de la enfermedad propia del estómago. La severidad de los síntomas nunca se relaciona con la severidad de la infección, ni tampoco con la gravedad de la enfermedad de base, por lo que se debe tratar de manera independiente y simultánea a la enfermedad propia del estómago (por ejemplo gastritis aguda o úlceras) y la infección.


Las enfermedades asociadas a H. Pylori son:

Padecimiento: Presencia de la bacteria:
Gastritis Crónica Activa 98%
Úlcera Gástrica 50-60%
Úlcera Duodenal 100%
Cáncer Gástrico 90%
Linfoma Gástrico 100%

Existen diferentes pruebas diagnósticas para H. Pylori:

a) Pruebas NO invasivas (no requieren endoscopia):

  • Métodos serológicos (sangre) – Confiabilidad: 88-90%
  • Antígeno en heces fecales – Confiabilidad: 90%
  • Prueba del Aliento – Confiabilidad: 90-100%

Las muestras se obtienen fácilmente sin necesidad de una endoscopia, pero no nos determina la severidad o la gravedad del daño en la mucosa del estómago o del intestino, generado por la presencia de la bacteria. Solo sabemos si tiene la bacteria o no.

b) Pruebas Invasivas (requieren endoscopia con biopsias):

  • Prueba rápida de la ureasa – Confiabilidad: 89-98%
  • Histopatología – Confiabilidad: 93-99%
  • Cultivo – Confiabilidad: 90-100%

Las muestras se obtienen al realizar una endoscopia alta, que permite analizar directamente la severidad del daño ocasionado en la mucosa del estómago y del intestino por la bacteria y siendo así el diagnóstico más preciso. Nos determina la presencia o no de la bacteria y además, las condiciones del estómago y del intestino delgado.

El Tratamiento para la bacteria debe realizarse junto con el tratamiento de la enfermedad de base (por ejemplo gastritis, úlceras, etc.), y es necesario utilizar varios antibióticos simultáneamente ya que la bacteria es difícil de erradicar. Una vez terminado el tratamiento, todo paciente deberá realizarse un examen para confirmar la erradicación de la infección.